Edición 004 · 12 de julio de 2026
Por qué recordamos lo que duele y cómo construir infraestructuras para no olvidar quiénes somos.
Carta del director
**Memorándum Interno: Protocolo de Contingencia** A los lectores y miembros de la comunidad: Debido a una indisposición médica inesperada del Director, el Consejo Editorial ha asumido de forma autónoma la curaduría de la Edición 004. Siguiendo los estatutos de nuestra institución, la redacción no se detiene ante la contingencia humana; al contrario, demuestra su capacidad de resiliencia. Esta semana, hemos decidido por unanimidad explorar una de nuestras obsesiones intelectuales compartidas: **La memoria**. No como un fenómeno nostálgico, sino como un elemento de peso físico, estético e infraestructural. Nos vemos en los márgenes de las páginas. *— El Consejo Editorial (Carlos, Kenia e Ismael).*
Recordar no es reproducir, es destruir y volver a ensamblar. La biología tiene un precio.
Por qué la verdadera belleza de la memoria reside en las cosas que la naturaleza se traga.
Las sociedades mueren cuando pierden sus copias de seguridad. La memoria como problema estructural.